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Cuba-Estados Unidos: sin cambios en 2012

Cuba-Estados Unidos: sin cambios en 2012

Miguel Lozano

Las relaciones Cuba-Estados Unidos iniciaron otro año sin avizorarse el final cercano a la tensión, tras un 2011 que disolvió más las esperanzas de algunos en la presidencia de Barack Obama.

Signos positivos, como los contactos de carácter científico, religioso y cultural, fueron insuficientes para borrar más de 50 años de bloqueo al que los gobiernos de Estados Unidos han sometido a la isla, con un costo estimado en 975 mil millones de dólares.

Esos viajes y la autorización a algunos aeropuertos para operar vuelos a Cuba se hicieron posible por el restablecimiento de los llamados "contactos pueblo a pueblo" aprobados por William Clinton y eliminados luego por George W. Bush.

Sin embargo, quienes hacen uso de esta opción deben cumplir reglas estrictas del Departamento de Tesoro, lo cual de hecho mantiene la prohibición a los estadounidenses de viajar a la isla.

En el aspecto económico, el Congreso ratificó en diciembre pasado las medidas restrictivas, al rechazar una enmienda que abriría la posibilidad a este país de comprar alimentos a empresas norteamericanas en términos más cercanos a la práctica mundial habitual.

Aunque permanece la prohibición a firmas estadounidenses de vender sus productos a Cuba, incluyendo alimentos y medicinas, desde 2001 el Congreso aprobó la venta de alimentos, con licencias limitadas, a raíz de un devastador huracán que afectó a la isla.

La enmienda, propuesta por la representante republicana Jo Ann Emerson, buscaba flexibilizar esos pagos, que hoy deben hacerse en efectivo y por adelantado.

La iniciativa fue desestimada luego que congresistas anticubanos pidieron su eliminación a cambio de retirar una propuesta para limitar a uno cada tres años los viajes de los cubanos residentes en Estados Unidos a su país de origen y reducir la cantidad de dinero a enviar a sus familiares.

El contexto de ese debate, sin embargo, dejó entrever cambios de posición entre empresarios estadounidenses y parte de la emigración cubana, que ven en el bloqueo obstáculos para sus exportaciones y la normal relación familiar, respectivamente.

A la palestra pública salieron en defensa de flexibilizar los vínculos sectores como el Grupo de Estudios Cubanos, integrado principalmente por empresarios de origen cubano, y Kathy Castor, congresista demócrata de Tampa, una ciudad que podría gana mucho con la normalización de los vínculos comerciales.

Contrario a lo que dejó entrever al asumir la presidencia Obama, durante su mandato se han impuesto más de mil 100 millones de dólares en multas por comerciar con Cuba, una cifra superior a las registradas en anteriores administraciones.

El director de la publicación Areíto Digital, Andrés Gómez, un emigrado cubano opuesto al bloqueo, estimó la situación "como pesadilla recurrente que causa gran angustia y desasosiego a la inmensa mayoría de la emigración cubana".

Al referirse a las limitaciones a los viajes recordó que en 1958, el Tribunal Supremo de Estados Unidos determinó que el derecho a viajar al extranjero de los ciudadanos tiene carácter constitucional protegido por la Quinta Enmienda de la Constitución federal.

Como muestra del apoyo a la normalización de los vínculos de los emigrados con su país de origen indicó que entre 2009 y 2010 no menos de 323 mil cubanos viajaron a la isla, según cifras confiables.

Un elemento coyuntural a tener en cuenta en 2012 es que se trata de un año de elecciones presidenciales en noviembre y La Florida, con el peso de su población de origen cubano, representa 29 votos.

Hasta el momento la política regional y de algún modo la representación de la emigración cubana ha estado dominada por los sectores de derecha, opuestos a cualquier acercamiento a La Habana, pero hay muchos elementos que sugieren cambios.

Ya hoy la emigración cubana no puede ser considerada un bloque homogéneo que apoya las posiciones más radicales y varias encuestas incluso estiman que la mayoría aboga por relaciones normales entre Cuba y Estados Unidos con el fin del bloqueo.

En opinión de algunos, existe la oportunidad de modificar las cosas en La Florida, donde se elige como norma a representantes de derecha de la emigración cubana.

Según Gómez, "la única manera de terminar con esta maldita recurrente pesadilla (...) es derrotando en las urnas a gente de esa calaña", en alusión a los congresistas de origen cubano partidarios del bloqueo y la limitación de los vínculos familiares.

ml

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