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El escarabajo y el partido

El escarabajo y el partido

Miguel Lozano
Caracas.-  El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, convocó a las fuerzas de Izquierda a subir al autobús del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), mientras alerta que aquellas organizaciones que se nieguen, perderán sus bases. Para ilustrar la situación, advirtió que aquellos partidos reacios, perderán su militancia hasta el punto que toda su membresía podría caber en un pequeño VW escarabajo.
La imagen corresponde al debate actual, previsible, aunque de una magnitud pública mayor a la que muchos esperaban cuando el jefe de Estado venezolano convocó a la unidad orgánica en un solo partido.
   A mi llegada a Caracas, dos años atrás, en una de las primeras entrevistas pregunté a Ismael García, diputado y secretario general del Partido por la Democracia Social (Podemos), su criterio sobre el partido unido de Izquierda. Su respuesta fue tajantemente favorable a la necesidad histórica de darle organicidad al proceso de cambios iniciado con el triunfo electoral de Hugo Chávez en 1998, que ahora se busca profundizar con la vía socialista de desarrollo.
   El resto de los líderes de los más de veinte partidos y organizaciones que apoyan al jefe de Estado y su Movimiento V República (MVR) coincidieron, también, en los últimos años, en la necesidad de unificar el movimiento para garantizar la unión.
   Sin embargo, a la hora de montarse al autobús del PSUV a partir de la convocatoria de Chávez, los tres principales aliados presentaron objeciones al programa de formación del nuevo partido antes de finalizar 2007. Tanto Podemos como Patria para Todos (PPT) y el Partido Comunista de Venezuela (PCV) pidieron tiempo para tomar una decisión o propusieron un período de transición, con la conformación de un frente o alianza de las fuerzas revolucionarias.
   Jerónimo Carrera, veterano político y presidente del PCV ha explicado que las reticencias de su organización parten de una historia de fracasos de fusiones similares que -salvo en Cuba- terminaron con la desaparición de los partidos comunistas o en su división.
Las divergencias surgieron casi inmediatamente que el presidente Chávez anunció un programa para la formación del PSUV (nombre sugerido) a partir de la base, para evitar malas experiencias anteriores de los denominados “acuerdos de cogollos“.
   Más que negociaciones por espacios, la propuesta busca la formación de “un partido nuevo” conformado por la militancia de las agrupaciones de Izquierda, pero con una dirigencia elegida de forma directa desde la base. Para ello se requiere la disolución inmediata de las organizaciones, con el fin de dejar a sus militantes en libertad de ingresar al PSUV, una decisión tomada rápidamente por la mayoría de los aliados, con la excepción de Podemos, PPT y PCV.

   Ahora bien, a la hora de abordar la reticencia es necesario tener claro que no se trata de posiciones homogéneas dentro de cada partido, sino de corrientes con posturas distintas que ya provocaron resquebrajamientos internos.
   La ruptura se hizo pública con la renuncia de varios dirigentes de Podemos y PPT para unirse al PSUV, como resultado del enfrentamiento interno.
   La valoración sobre cuál de las dos posiciones predomina internamente en cada partido varía según la fuente, pero es evidente que existe una lucha interna.
   Chávez, para quien es indispensable la unidad ya, considera a los argumentos como pretextos para intentar preservar espacios, sin tener en cuenta los objetivos estratégicos y la necesidad de resguardar un proceso bajo presión constante desde el interior y el exterior. En todo caso, reiteró la determinación de seguir con el cronograma, que incluyó la juramentación de los primeros dos mil 440 “propulsores” (promotores) del PSUV el 24 de marzo y pidió a los partidos reticentes decidir si pasan a la oposición.
   “Hay un autobús que está arrancando, ya comenzamos con los propulsores; el 19 de abril se van a juramentar quince mil más. No nos vamos a parar porque algún grupo político no haya tomado la decisión”, ha dicho Diosdado Cabello, dirigente del MVR y gobernador del Estado Miranda.
   “Se han tardado mucho tiempo en tomar la decisión, (algunos partidos) lo han estado pensando mucho y anuncian nuevas reuniones; mientras tanto, las bases comienzan a replegarse, y dicen yo me voy con el presidente Chávez , opina Cabello.
   El propio presidente venezolano alertó que, aunque no es su propósito estimular la división, ése será el fin de las agrupaciones que no se unan al proyecto unitario. “Sé lo que va a pasar, y les voy a prestar el ‘rojo-rojito’ (su escarabajo VW) para que se paseen: van a caber” , precisó.
   En total, el proyecto prevé la formación de 70 mil “propulsores” para preparar el congreso constituyente, a iniciarse en agosto próximo con vistas a la conformación del partido en diciembre.
   Los intercambios más duros han sido entre García, de Podemos -quien se manifestó contra lo que calificó de “pensamiento único”- y Chávez, quien negó la intención de instaurar un pensamiento único y lo acusó de utilizar argumentos de la derecha.
   El PPT, bajo la sombra de la división, anunció una reunión nacional para tomar la decisión final en abril.
   Si bien para la mayoría de los observadores era evidente que no se trataría de un proceso sobre pétalos de rosas, muchos consideraron que las discusiones resultarían más reservadas. Sin embargo, tomaron un rumbo público y como están las cosas, todo apunta a una división de aquellas agrupaciones que no se sumen al PSUV.
   Según ha expresado, Chávez ve la organización como instrumento teórico y práctico: una gran sola estructura, “como si fuera un gran ejército”, con mucha fuerza moral, entregada a la batalla ideológica, política y a la política de la revolución.
   La propuesta del PSUV está en concordancia con los resultados de las pasadas elecciones presidenciales del 3 de diciembre, que dieron un nuevo mandato presidencial, 2007-2013, a Chávez con su propuesta socialista, respaldada por 63,1 por ciento de los electores.

   Pese al amplio respaldo, en gran parte debido a su política basada en la mejor distribución de la riqueza petrolera, el mandatario venezolano estima que es imposible eliminar problemas como el desempleo y la pobreza con los mecanismos capitalistas.

   En este contexto, un partido unido de Izquierda se vislumbra como una necesidad organizativa para llevar adelante el complejo objetivo de transformación que, hasta ahora, ha recaído en lo fundamental en el carisma y liderazgo del presidente Chávez

Fuente: Punto Final Nº 636, 5 de abril, 2007

El camino de La Habana

El camino de La Habana Miguel Lozano

Caracas.- Una acusación recurrente al presidente Hugo Chávez es su presunto intento de copiar el sistema cubano en el proceso que encabeza desde 1999 y se encamina hacia al socialismo, propósito coincidente de ambos países.
   La aseveración parte del principio de considerar al socialismo como dogma, pero tiene un fallo. Según ese enfoque el sistema yugoslavo debió ser  igual al soviético y el mismo patrón podría aplicarse hoy a Cuba, China y Vietnam.
   Tampoco tiene en cuenta condiciones específicas que diferencian ambos países y la comprensión declarada de las autoridades cubanas y venezolanas que sería un error copiar cualquier modelo.
   Aquí nosotros, por ejemplo, estamos construyendo el socialismo, nuestro socialismo sin copiar ningún otro, una cosa es Cuba, otra cosa es Venezuela,  una cosa es China, Vietnam, nosotros estamos construyendo nuestro socialismo con nuestra óptica, ha dicho Chávez.
   El gobernador de Anzoátegui, Tarek Williams Saab, opina que la revolución cubana no puede repetirse en ningún lugar del planeta y ver la revolución venezolana a la luz de lo que ocurrió en Cuba hace casi 50 años es una falla en el origen del análisis.
   Primero, se debe tener en cuenta que Cuba, una pequeña isla sin recursos energéticos (entonces) pareció una plaza fácil de sitiar, lo que llevó a Estados Unidos a imponer el llamado embargo, en la práctica un bloqueo, porque llega a imponer sanciones a terceros países.
   Sin embargo, sería imposible establecer un bloqueo similar a Venezuela, un importante suministrador de crudos, si bien Washington ha intentando acciones parciales, como la suspensión de partes para el mantenimiento de los aviones de combate.
   Un ejemplo de cómo enfrentar problemas similares con enfoques diferentes, en correspondencia con situaciones específicas, es el tema de la distribución, un asunto de importancia clave en el contexto del sistema socialista.
   En medio de las difíciles condiciones provocadas por el bloqueo, para garantizar un reparto lo más justo posible, las autoridades cubanas
debieron establecer un sistema de racionamiento de productos básicos.
   En la búsqueda de mejor distribución de la riqueza petrolera Venezuela acude a programas sociales como la red MERCAL, que distribuye alimentos a precios subvencionados entre sectores de menos ingresos.
   Otro tema es el del llamado al partido unido de izquierda convocado por Chávez, que muchos quieren comparar con el partido único cubano.
   En Cuba ello correspondió a un panorama en el que los partidos de derecha desaparecieron debido a la actitud asumida hacia la dictadura de Fulgencio Batista y la huída de sus líderes hacia Miami, a la espera que Washington terminara con la revolución en unos meses.
   En Venezuela, aún con dificultades para comprender la nueva situación política creada con el triunfo de Chávez en 1998 y el auge de la izquierda, los partidos de derecha permanecen activos, intentan recomponerse y buscan alternativas.
   Más que alentar a seguir el camino de La Habana, en fuentes oficiosas se asegura que el presidente cubano, Fidel Castro, - a quien Chávez ha considerado "un padre" en sus discursos públicos- insiste siempre en la necesidad de no copiar el llamado modelo cubano.
   En realidad si algo han demostrado los caminos de La Habana, Hanoi o Beijing es que no existen recetas para la construcción del socialismo y cada país debe transitar por sus propias experiencias. Venezuela no es una excepción.
Fuente: diario Reporte

Venezuela, observatorio de halcones

Venezuela, observatorio de halcones

Miguel Lozano

Caracas.-  A dos años de concluir el mandato del presidente estadounidense, George W. Bush, el reforzamiento de la hostilidad prende hoy la alarma en Venezuela, que sigue con atención la corriente de los llamados "halcones" norteamericanos.
    El presidente venezolano, Hugo Chávez, advirtió que puede esperarse cualquier acción agresiva en el período final de Bush, derrotado en Iraq, con pérdidas de posiciones en América Latina y con baja popularidad en su propio país.
   Un ejemplo de ello, en opinión del Jefe de Estado, es la amenaza a Irán, nación contra la cual existe un plan de agresión como posiblemente lo hay para su propio país, de acuerdo con la valoración.
   Tal como se amenaza hoy a Irán, ha dicho Chávez, cualquier otro país enfrenta un peligro similar si sus planes de desarrollo o la defensa de su soberanía son contrarios a los intereses estadounidenses.
    "Hoy es Irán el que está en primera línea como objetivo del imperio norteamericano, pero mañana puede ser Bielorrusia, Venezuela, cualquiera que a ellos no les guste por la política soberana o los proyectos que estén desarrollando", expresó.
   Coincidentemente, trascendidos en la prensa local alertan sobre movimientos solapados en el país de agentes estadounidenses bajo la instrucción del subsecretario de Estado norteamericano John Negroponte, conocido por su hostilidad hacia Cuba y Venezuela.
   En su columna habitual en el diario VEA, uno de los observadores mejor enterados aquí, identificado con el pseudónimo de Marciano, alertó que bajo los hilos de Negroponte circulan hojas amenazantes, se contacta oficiales y se celebran reuniones.
   Según la fuente existe un plan para los próximos abril y mayo, el cual incluye provocar violencia callejera, paros de transporte, atentados terroristas y "guarimbas" (desobediencia cívil).
   Según versiones, el pretexto para iniciar el plan desestabilizador puede ser la decisión de no renovar la concesión de la televisora RCTV que vence el próximo 27 de mayo, debido a violaciones de las leyes, incluyendo la transmisión de propaganda subliminal.
   RCTV también es acusada de apoyar el golpe de estado de abril de 2002, respaldado por agentes estadounidenses, según denuncias de autoridades, incluyendo al presidente Chávez.
   La ofensiva contra Venezuela alcanza el contexto internacional en organismos como la Sociedad Interamericana de Prensa, la Organización de Estados Americanos y la Comisión de Derechos Humanos, un patrón ya aplicado contra Cuba.
   Incluye asimismo señalamientos de no cooperar en la lucha contra el narcotráfico, tal como en el pasado se trató de involucrar al país en el supuesto enriquecimiento de uranio con fines bélicos.
   Las acusaciones son vistas con preocupación en medios oficiales, que recuerdan los pretextos utilizados para intentar justificar la agresión armada a Iraq, como la presunta existencia de medios de destrucción masiva que nunca pudo ser probada.
   Ante ello Venezuela fortalece su defensa, incluyendo la adaptación del sistema aéreo a las condiciones actuales con apoyo de China y Bielorrusia, luego que Estados Unidos retiró los radares con que contaba la nación sudamericana.
     El gobierno venezolano informó que Washington estableció condiciones inaceptables para manejar los radares, lo cual determinó su retiro, algo similar a lo sucedido con los aviones F-16 de fabricación norteamericana.

    En el caso de estas aeronaves, Estados Unidos cortó el suministro de piezas de repuesto, lo cual llevó a Venezuela a adquirir los aviones de fabricación rusa Sukhoi-30.
   Al respecto el ministro de Defensa, general en Jefe Raúl Baduel, anunció nuevas compras de aviones, pues con los Sukhoi se avanzó en cuanto a la posibilidad de golpear objetivos de largo alcance, pero persiste la necesidad de reforzar el sistema aéreo.
   Baduel adelantó que se valora la adquisición de aviones de transporte, como parte de una actualización del sistema defensivo la cual incluyó en 2006 la compra de 100 mil fusiles rusos AK para sustituir los FAL belgas de medio siglo de uso.
   Como parte de esa estrategia también se contrató la instalación en Venezuela de una fábrica de fusiles y municiones con tecnología rusa, que debe comenzar a funcionar en tres años.
   El gobierno venezolano ha reiterado que la adquisición de medios defensivos no constituye una amenaza para sus vecinos pues es una necesidad defensiva, ante amenazas de Estados Unidos, interesado en controlar su enorme riqueza petrolera.
   Este enfoque incluye la aplicación de principios de guerra asimétrica o popular, sustentada en la alianza cívico-militar con la participación de voluntarios y la activación de la reserva.
   Con ese propósito las autoridades anunciaron la entrega a esos cuerpos de civiles debidamente entregados de los fusiles FAL sustituidos por AK, luego de su reparación.
   Al respecto Chávez advirtió que en caso de una agresión, el invasor deberá enfrentar un número inadmisible de bajas a partir de un concepto defensivo barrio por barrio y casa por casa.
Fuente: Prensa Latina/Temas/Reporte

Izquierda se divide para formar partido unido

Izquierda se divide para formar partido unido Miguel Lozano

Caracas.- La convocatoria a formar un partido unido de izquierda gana fuerza en Venezuela, con clara pérdida de las posiciones reticentes a disolver las organizaciones actuales para permitir el nacimiento de la nueva fuerza.

    Mientras los promotores del proyectado Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) comenzaron acciones de movilización en los barrios, a fines de marzo se hizo pública la pugna interna en los partidos Patria para Todos (PPT) y Por la Democracia Social (Podemos).

    Luego de la decisión anterior de dirigentes de Podemos de abandonar esa agrupación para incorporarse al PSUV, otro grupo de cuadros del PPT decidió el 29 de marzo también separarse y apoyar la convocatoria a la unidad hecha por el presidente Hugo Chávez.

   Tras las elecciones del pasado 3 de diciembre, que el dieron el triunfo con 63,1 por ciento de la votación a favor de su proyecto socialista, Chávez llamó a más de 20 organizaciones que le apoyan a integrar un solo partido para garantizar el éxito de su objetivo.

    La mayor parte de las agrupaciones, incluyendo el Movimiento V República (MVR), el mayor partido político de Venezuela actualmente, decidieron disolverse, pero Podemos, PPT y el Partido Comunista (PCV) presentaron algunas objeciones.

    Esos tres partidos reclaman un tiempo para conocer las características del PSUV antes de disolverse o proponen un período de transición con la conformación, primero, de un frente o alianza amplio.

    Esa decisión, sin embargo ha sido cuestionada por sectores de los tres partidos, en un debate interno que ya llevó a la ruptura de Podemos y PPT. El PCV ha informado que también en esa organización hay una discusión, aunque sin rompimiento.

    Considerado el partido de mayor disciplina en el contexto de la izquierda venezolana el PCV ha llevado hasta ahora las discusiones de forma reservada, pero fuentes cercanas a la organización no descartan un rompimiento en el futuro.

    Al dar a conocer la posición del ala del PPT que apoya la unidad de izquierda, uno de sus dirigentes, Rodolfo Sánz, consideró que los revolucionarios deben tener una respuesta clara, sin ningún tipo de duda, hacia el llamado unitario del presidente Chávez.

    Sánz, viceministro de Relaciones Exteriores, aclaró que la decisión fue tomada luego de agotarse el espacio de debates dentro de la organización.

    Un elemento que puede dar la magnitud del desprendimiento es que incluye a seis de los 10 diputados del PPT en la Asamblea Nacional (parlamento).

    Chávez, quien considera los argumentos para no integrarse son pretextos para resguardar espacios, aseguró que su interés no es desmantelar otras organizaciones, pero advirtió que existe un movimiento mayoritario de bases a favor de su convocatoria.

    El Jefe de Estado aseguró que pese a los obstáculos continuará adelante con la conformación del PSUV, lo cual incluye el inicio de un congreso constitucional en agosto que concluiría con la fundación del partido en diciembre próximo.

    En opinión de Chávez la unidad orgánica es imprescindible para garantizar el cumplimiento de la promesa de construcción socialista que le garantizó un nuevo mandato 2007-2013, que requiere grandes esfuerzos para una transformación estructural del país sudamericano.

Fuente: Prensa Latina

Venezuela, el parto del Partido

Venezuela, el parto del Partido

Miguel Lozano

Caracas.- La reestructuración política venezolana, vislumbrada al término de las elecciones presidenciales del pasado 3 de diciembre, es hoy una realidad, pero mucho más complicada y escabrosa que lo imaginado por muchos, de derecha y de izquierda.

   El presidente del país Hugo Chávez, -quien ganó esos comicios con 63,1 por ciento de los votos- lanzó la idea, lógica, de unificar las más de 20 organizaciones que le apoyaron, como garantía de la reestructuración profunda propuesta para el mandato 2007-2013.

   De otro lado, la oposición, que logró un nivel inesperado de cohesión, se propuso la formación de un frente unido para tratar de frenar el avance impetuoso de Chávez, que en ocho años no parece afectado por el desgaste del poder, sino todo lo contrario.

   Más de tres meses después el Jefe de Estado, en debate público con algunos de sus aliados, comparó la creación del propuesto Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) con un parto y no sólo por los nueves meses dados como plazo para su fundación.

   “El parto del partido”, como lo definió Chávez, busca dar unidad orgánica a las organizaciones que lo apoyan, para garantizar la cohesión necesaria, teniendo en cuenta las amenazas externas y la complejidad de las transformaciones hacia el socialismo.

   La propuesta, sin embargo, no se hace a partir de una unión de partidos, sino de la creación de una nueva organización desde las bases por lo cual los partidos deben disolverse primero para dejar a sus miembros en libertad de integrarse al PSUV.

   Con ese propósito el Movimiento V República (MVR), creado por Chávez y convertido en el principal partido del país, anunció su disolución, junto a otras organizaciones menores.

   Sin embargo los tres principales aliados del MVR –Podemos, Patria para Todos y Comunistas- se negaron a disolverse y pidieron la creación previa de un frente o tiempo hasta la definición de las características del nuevo partido.

   Esa postura fue criticada por Chávez, por considerar que en el fondo se trata de intentos de preservar espacios, contrariamente a la voluntad de las bases revolucionarias que aspiran a la unidad.

   Freddy Balzán, periodista y ex embajador de Venezuela en Argentina, considera que la postura de las tres organizaciones indica que sus líderes no entienden la magnitud de los peligros internos y externos.

   En conversación con Prensa Latina, Balzán opinó que Venezuela está hoy más amenazada que nunca antes por las maniobras de Estados Unidos, sobre todo luego que el Jefe de Estado expresó la decisión de emprender el camino del desarrollo socialista.

   En su opinión, sin embargo, la decisión coloca en una posición incómoda a los dirigentes políticos de esas organizaciones, pues en las bases existe una corriente favorable a la unidad.

   El veterano político y escritor Domingo Alberto Rangel –crítico y amigo del presidente Chávez- coincide en que las reticencias se deben, con excepción del Partido Comunista, a que esos dirigentes ven amenazados privilegios burocráticos.

   Pero al mismo tiempo, consultado por Prensa Latina, opina que sería importante extender ese debate lo más posible para contribuir a esclarecer diversos temas relativos al socialismo.

   Sin embargo y pese al debate, la situación de la oposición es mucho peor, sin una figura carismática como Chávez, pero también carente de programa y sumida en disputas internas.

   El proyecto de un frente común opositor, presentado por el ex candidato presidencial y gobernador del estado Zulia, Manuel Rosales, no parece cuajar meses después de esos comicios.

   Como alternativa, a principios de marzo Rosales anunció la conversión de su partido regional Un Nuevo Tiempo en una fuerza nacional, a la que se sumarían representantes de otras fuerzas.

   Un acercamiento a esa proyección deja claro que en realidad se trata de la incorporación a UNT de dirigentes disidentes de algunos partidos como Acción Democrática (AD) y Primero Justicia (PJ), estremecidos por divisiones, y ex militantes de izquierda.

   De tal modo, habría que ser muy optimista para ver el lanzamiento nacional de UNT como el primer paso de una plataforma unitaria alrededor de Rosales.

   La presencia de disidentes dificulta cualquier participación futura de PJ y AD en un bloque y además es poco probable que la migración de algunos dirigentes sea un apoyo cuantitativo para UNT, teniendo en cuenta el poco arraigo popular de esas figuras.

   En la práctica, los partidos de la nueva oposición como UNT y PJ han demostrado que siguen viejos patrones políticos, sin poder elaborar estrategias para la nueva situación creada desde el primer triunfo electoral de Chávez en 1998.

   Con la inversión de valores dada por el auge de la izquierda y el declive de la derecha, la oposición venezolana parece normalmente apartada de una nueva realidad que se niegan a comprender y con ello quedan imposibilitados de elaborar programas alternativos.

   Indetenible en las urnas, golpes de estados o saboteos, Chávez sigue en su proyección de profundización de los cambios y sin oposición coherente se vuelca en la estructuración unitaria.

   Conciente que, como dijo Simón Bolívar "la unión no nos vendrá por prodigios divinos", el presidente venezolano decidió seguir adelante con la formación de PSUV para cuya formación elaboró un cronograma de nueve meses a partir del 5 de marzo.

   Este llamado, subrayó al hacer la convocatoria, es para apoyar un proyecto, una organización, y no a un hombre, en pro del futuro del país hacia lo interno y lo externo, con el objetivo de construir la nueva Patria que desean los habitantes de la nación venezolana.

Fuente: Prensa Latina

Iglesia Católica: Socialismo si, Socialismo no

Iglesia Católica: Socialismo si, Socialismo no

Miguel Lozano

Caracas.- Dos corrientes se manifiestan hoy en la iglesia católica venezolana, en torno al debate sobre el socialismo convocado por el presidente del país, Hugo Chávez, del cual ningún sector nacional parece ajeno.   De un lado, sectores como el obispo de San Cristóbal, Táchira, Mario Moronta, piden a los católicos participar en las discusiones mientras otros como el vicepresidente de la Conferencia Episcopal y arzobispo de Coro, Roberto Lückert, estiman lo contrario.   Chávez, quien considera a Luckert representante de la oligarquía y a Moronta de la población humilde, estima que con el llamado a dejar de lado las discusiones filosóficas, se pone de manifiesto la posición de los capitalistas que quieren negar el pensamiento.    La oligarquía le tiene miedo al debate, afirmó Chávez, quien al mismo tiempo elogió una reciente carta pastoral de monseñor Moronta, en la cual invitó a los católicos a hacer aportes a la construcción del socialismo en el siglo XXI.   Según su criterio, la posición de Luckert es parte de una trampa aplicada durante años: no hay que discutir ni filosofía ni sociología, porque las elites se creen dueñas de la verdad y quieren que no se estudie.   El Jefe de Estado venezolano estimula la discusión y el análisis sobre la forma de adaptar el socialismo al país, para proceder a profundizar los cambios que encabeza desde 1999, tal como propuso en la pasada campañaelectoral.     El pasado 3 de diciembre, Chávez ganó un nuevo mandato Presidencial 2007-2013 con la promesa de abrir el camino socialista para garantizar el desarrollo y la justicia social.   Para el mandatario, la adaptación a las condiciones históricas de Venezuela requiere el análisis de los éxitos y errores del socialismo, la investigación de los clásicos y el aporte del ideario del Libertador Simón Bolívar.   Asimismo resalta la coincidencia de esa corriente filosófica con los principios colectivistas de los aborígenes y de justicia social del cristianismo originario, hasta el punto de considerar a Jesucristo el primer socialista.   Al aclarar los lineamientos de su pastoral, monseñor Moronta consideró que es un instrumento para demostrar que se vive en democracia y por ello los católicos deben participar en la búsqueda de una mejor sociedad para Venezuela.      En el Táchira –precisó-  en consulta con los sacerdotes, decidimos brindar un conjunto de reflexiones desde la doctrina social de la Iglesia para que los católicos tengan un instrumento en la discusión.   Ante críticas a su posición, el religioso aseguró que el documento tiene su dogma en la Biblia y la doctrina social de la Iglesia emanada del Vaticano y de la Conferencia Episcopal Venezolana.   De otro lado Lückert, considera que la discusión del socialismo no es una prioridad : yo creo que no nos podemos entretener en discusiones filosóficas cuando lo que tenemos que hacer es actuar.  Sin embargo, Luckert también critica la actuación práctica del gobierno y censura incluso programas sociales para entregar servicios gratuitos de salud y educación a toda la población.    "Estamos terminando con construir un país de flojos y de haraganes, donde no han entendido que el trabajo es virtud y la única forma que tengo yo para santificarme, como cristiano, es a través del trabajo", ha dicho Luckert.   Contrariamente, uno de los argumentos utilizados por Chávez para convocar a la construcción del socialismo es su convencimiento de que mediante el sistema capitalista será imposible terminar con problemas como la miseria yel desempleo.   De otro lado, el sacerdote católico –representante de una institución que alaba la limosna- simplifica el sentido de los programas sociales (misiones) de Chávez, encaminados a proporcionar herramientas para la inclusión en lasociedad.   Entre los programas se incluyen Vuelvan Caras (capacitación laboral de desempleados) y varios para garantizar la educación hasta el nivel universitario, además de Barrio Adentro (salud gratuita) y Mercal (distribución de alimentos subvencionados).   “La Iglesia Católica, sus sacerdotes en todos los niveles, den un paso al frente en el debate y más que en el debate en la construcción del socialismo   de nuestro socialismo: bienvenidos”, ha dicho Chávez.   En respaldo a esa posición, Chávez recibió en uno de sus programas Aló Presidente una llamada del padre Matías Camuña, para quien “estamos en un momento de parir un mañana mucho más productivo, de compañerismo,solidaridad y compromiso”.

Fuente: Prensa Latina

 

Caracas/Washington: Comercio y magnicidio

Caracas/Washington: Comercio y magnicidio Miguel Lozano 

Caracas.- Con un intercambio de unos 40 mil millones de dólares al año, las relaciones de Venezuela y Estados Unidos expresan hoy una contradicción flagrante que va del auge comercial a una complicada relación política.

El presidente venezolano, Hugo Chávez, ratificó la víspera acusaciones al gobierno estadounidense de tener planes violentos, ante el fracaso de maniobras contra su gobierno.

 

"Estados Unidos sigue manejando el tema del magnicidio. Tengo fe en que seguiremos neutralizando esos intentos del gobierno norteamericano, sin embargo, sabemos que la extrema derecha fascista irracional seguirá haciendo esfuerzos en este sentido", expresó.

 

La perspectiva conspirativa, en opinión de las autoridades, se combina con los intentos de atacar la imagen de Venezuela con acusaciones que van desde la protección al terrorismo hasta el débil enfrentamiento al combate a fenómenos como el narcotráfico.

 

Observadores locales auguran, incluso, un recrudecimiento de las presiones a partir de la decisión de iniciar el camino del desarrollo socialista en el país sudamericano y la concreción de iniciativas integracionistas en la región, con Venezuela marcando el ritmo.

 

Para Chávez, Washington se ha dado a la tarea de asegurar que en el país hay una crisis económica y que el socialismo venezolano comenzó a destrozar la economía productiva.

 

En el plano ideológico, ello conlleva un reto importante que el mandatario ve como una batalla para demostrar que el desarrollo nacional fue en realidad impedido durante 100 años por el capitalismo.

 

Sin embargo, la hostilidad estadounidense es alimentada por otros elementos, con el avance de iniciativas integracionistas en al región, que ponen en peligro la posición hegemónica de Washington.

 

Más aún, el reciente lanzamiento del Banco del Sur -creado por Argentina y Venezuela, pero con una proyección multilateral- podría poner a mediano plazo en peligro mecanismos financieros de dominación mundial.

 

La iniciativa, operativa desde fines de abril próximo, se presenta como una variante noble para el desarrollo, sin las imposiciones del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial y amplias perspectivas de financiamiento.

 

Sin dejar cerradas las puertas a países de otras regiones, sólo las reservas de Argentina, Venezuela y Brasil - también interesado en ingresar a la institución- se acercan a los 150 mil millones de dólares, parte de las cuales podrán engrosar el fondo.

 

En este contexto fueron recibidas con reservas supuestas amenazas del grupo terrorista Al Qaeda de atacar instalaciones petroleras de suministradores de crudo a Estados Unidos como Venezuela, que exporta diariamente 1,5 millones de barriles a ese mercado.

 

La especie fue considerada en algunos sectores una versión echada a rodar por el gobierno estadounidense con el objetivo de convertirse en cortina de humo para justificar una agresión a instalaciones petroleras.

 

Los ataques verbales, la participación norteamericana en el golpe de estado contra Chávez en 2002 y el apoyo financiero a la oposición constituyen un caldo de cultivo apropiado para la desconfianza.

 

El resultado actual es el de unas relaciones contradictorias, que marchan bien en el plano comercial -sustentado en la dependencia estadounidense del petróleo-, con un camino erizado de obstáculos y peligros en el plano político.

Fuente: Prensa Latina

Socialismo y división obrera

Socialismo y división obrera

Por Miguel Lozano

Caracas.- La tradicional división gremial de Venezuela, con miles de sindicatos y cinco centrales obreras, podría comenzar a cambiar, si avanza el proyecto de unificación presentado por un grupo de activistas, preocupados por la disociación de fuerzas que impide el logro de reivindicaciones.

Con ese propósito alrededor de 100 gremios venezolanos convocaron a una asamblea constituyente para la creación de una unidad sindical cuyo objetivo será refundar en lo conceptual y programático las organizaciones de la clase obrera.

En declaraciones a Prensa Latina, Roberto Hernández, vicepresidente de la Asamblea Nacional (parlamento unicameral) y uno de los promotores del movimiento, calificó como una paradoja la gran división obrera existente en un país que se propone construir el socialismo.

A modo de ejemplo, Hernández apuntó que sólo en el sector petrolero existen 134 sindicatos, así como graves deformaciones en el movimiento sindical, resultado de una división grupal, que ha llevado hasta a ataques físicos.

En opinión del diputado y dirigente comunista venezolano, la unidad sindical es mucho más importante hoy en Venezuela, empeñada en el desarrollo del socialismo, un programa especifico de la clase obrera.

Al respecto apuntó que aunque el socialismo puede ser asumido por otras clases, a partir del desarrollo integral del ser humano, la clase obrera es la adversaria estructural del capitalismo.

De modo -precisó- que no podemos avanzar hacia el socialismo con una clase obrera atomizada.

Por ello en los últimos meses un grupo de personas interesadas ha promovido la necesidad de una Constituyente Sindical con el propósito de elegir una sola central y propiciar que los obreros jueguen el papel correspondiente.

La convocatoria a la Constituyente Obrera llama a la unidad "contra el capital, más allá de diferencias políticas, religiosas o de cualquier otra naturaleza" y menciona entre sus objetivos "una política de unidad del pueblo venezolano".

El documento precisa que aunque la clase obrera en Venezuela ha organizado importantes jornadas de lucha, desde los años 60 del siglo pasado su papel protagónico prácticamente desapareció y otros estamentos coparon el escenario político nacional.

El documento entregado a Prensa Latina indica que un factor fundamental del debilitamiento es la división orgánica, alimentada desde diversas corrientes políticas e ideológicas.

De allí, agrega, que la unidad obrera venezolana sea hoy el eslabón fundamental en el camino para el restablecimiento del papel protagónico de los asalariados en las luchas del pueblo por sus derechos democráticos, la liberación nacional y el socialismo.

Fuente: Prensa Latina

Ocho años de desconcierto

Ocho años de desconcierto

Miguel Lozano

Caracas.- Pese a previsiones de año nuevo luego de las elecciones presidenciales en Venezuela, la oposición sigue sin poder conformar su proyecto unitario para intentar detener el avance de la izquierda encabezada por el presidente Hugo Chávez.

El Jefe de Estado obtuvo una rotunda victoria el pasado 3 de diciembre con 63,1 por ciento de los votos a favor de su proyecto de desarrollo socialista, tras lo cual el ex candidato presidencial Manuel Rosales anunció la conformación de un frente opositor.

Sin embargo, hasta el momento, el avance más significativo de esa propuesta es la migración de algunos ex miembros del otrora poderoso partido Acción Democrática hacia Un Nuevo Tiempo, la organización de Rosales, actual gobernador de Zulia.

Convertido en el partido más votado de la oposición, Un Nuevo Tiempo tampoco ha podido aglutinar las fuerzas que se oponen a Chávez, varias de ellas afectadas por disputas internas.

Tal es el caso de Primero Justicia (PJ), segundo partido opositor por cantidad de votos, que terminó dividido en dos, luego de enfrentamientos que llegaron a contactos físicos entre sus miembros.

Acción Democrática se debate hoy entre quienes consideran posible su resurrección, luego del suicidio político dado por su abstención a participar en las pasadas elecciones, lo que propugnan la unión a Rosales y quienes buscan acuerdo con el ala disidente de PJ.

Curiosamente la división de PJ se realiza a partir de acusaciones de falta de democracia interna, precisamente en uno de los partidos que acusa a Chávez de acciones unilaterales y concentración de poder.

Otra de las paradojas actuales de la política venezolana es, justamente, la acusación de concentración del poder en manos de Chávez, por parte de partidos que se abstuvieron de participar en las elecciones parlamentarias de 2005 en un intento de boicot.

En opinión de algunos observadores, la incapacidad de la oposición de estructurar un frente común para intentar enfrentar democráticamente a Chávez, alienta a sectores partidarios de métodos anticonstitucionales y la violencia.

En ese contexto, se multiplican en las últimas semanas las denuncias de preparativos para un llamado "plan de mayo" con vistas a crear disturbios el 27 de ese mes, cuando se vence la concesión a la emisora RCTV, un puntal de acciones opositoras.

Según algunas versiones, Rosales, quien aceptó su derrota el pasado diciembre y abrió con ello la posibilidad de fortalecer las acciones democráticas de la oposición, pudiera estar modificando su actitud para favorecer acciones golpistas.

La alternativa puede convertirse en una acción desesperada ante la imposibilidad de detener el empuje de Chávez, cuyas políticas sociales y de inclusión de millones de personas en los beneficios petroleros le han garantizado una popularidad creciente.

Paralelamente, los diversos partidos y grupos opositores muestran en los últimos días una gran actividad, según versiones, en la búsqueda de alianzas y planes de recomposición.

Esas acciones, sin embargo, ratifican lo que para muchos observadores es la principal debilidad de ese sector: su incapacidad de presentar alternativas a la nueva política de Chávez, mientras permanecen atados a los viejos esquemas.

Los atisbos de estructurar propuestas como las de distribuir mediante tarjeta de crédito parte de la renta petrolera, presentada por Rosales en la campaña presidencial, han quedado en un segundo plano, opacadas por las negociaciones y disputas internas.

La desorientación de los líderes opositores contribuye asimismo a la frustración de los opositores que, luego de algunas acciones unitarias electorales, consideraron posible la integración de un frente.

La vieja derecha formada por partidos como Acción Democrática y COPEI -que gobernaron durante casi medio siglo- ha demostrado su incapacidad de recomponerse en un contexto político que cambió radicalmente en los últimos ocho años.

La nueva derecha (Un Nuevo Tiempo y PJ) tampoco termina por hallar una brújula para intentar retomar al menos parte del terreno perdido y más allá de propuestas se adentra en críticas y descalificaciones a las autoridades y sus programas.

De tal modo, las acusaciones de autoritarismo esconden en gran medida la propia incapacidad política de los opositores de detener el fenómeno Chávez, que los mantiene desconcertados ocho años después de su ascenso al poder.

Fuente: Prensa Latina

Cuba y Venezuela fortalecen alianza

Cuba y Venezuela fortalecen alianza

Miguel Lozano

 

Caracas.- Con la firma de 16 acuerdos de cooperación suscritos a principios de 2007 entre Cuba y Venezuela, las relaciones entre las dos naciones alcanzaron nuevas cotas que las acercan más al concepto de alianza estratégica.

   Los convenios suscritos en Caracas abarcan petróleo, siderurgia, agricultura, turismo, telecomunicaciones y otros y son considerados una
plataforma práctica de la proyección de complementación y cooperación en lugar de competencia.

   Estamos dando un paso gigantesco en el proceso de unión entre los pueblos de Venezuela y de Cuba, afirmó en el Palacio Presidencial de Miraflores, poco después de la firma el canciller venezolano, Nicolás Maduro.

   Según su criterio con ese paso se fortalece la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), una propuesta de integración regional que pretende ir más allá de lo estrictamente económico al colocar al hombre en el centro de sus objetivos.

   En alusión a planes como Barrio Adentro, que con participación médicos cubanos atiende gratuitamente a más de 15 millones de venezolanos, Maduro aseguró que el ALBA "puede decir hoy cuántos miles de hombres y mujeres ha salvado".

   Cincuenta millones de consultas gratuitas y 40 mil vidas salvadas constituyen una de las expresiones más significativas del contenido social
de la colaboración bilateral que muestra una expansión considerable en una amplia gama de áreas.

   A raíz de la firma de los 16 convenios, el vicepresidente cubano Carlos Lage recordó que de 2001 a 2006 el convenio integral de cooperación
bilateral pasó de 36 millones 600 mil dólares a 840 millones y el próximo será todavía superior.

   En cuanto al intercambio comercial, el vicepresidente cubano apuntó que en 2001 alcanzó 460 millones de dólares y al concluir 2006 es de dos mil 640 millones de dólares, seis veces más.

   Los documentos abren la posibilidad de construir 12 nuevas empresas mixtas en diversos rubros que se suman a nueve en funcionamiento.

   Sin embargo, pese a la importancia para las relaciones bilaterales, los convenios tienen en opinión de autoridades cubanas y venezolanas un peso más importante al marcar el rumbo del ALBA y los nuevos conceptos de cooperación.

   En opinión de Maduro, los acuerdos profundizan la construcción de una Alternativa Bolivariana para los pueblos americanos y de "un nuevo modelo político social-humano de unión y de integración de los pueblos".

   Los proyectos abarcan la constitución de empresas mixtas para la modernización y construcción de puertos y otra para la construcción de
embarcaciones.

   En el terreno financiero se abrió la posibilidad de crear en Venezuela o en Cuba una entidad especializada en créditos marítimos y otra para el
trabajo en el sector ferroviario.

    Otras empresas mixtas abarcan la esfera de seguros, la construcción y uso de instalaciones turísticas en tres cayos en Cuba y otra para el
desarrollo turístico en Isla La Tortuga, Venezuela.

   Los ministerios de turismo acordaron asimismo un programa de incentivos turísticos, mientras en la agricultura se evalúa la creación de una empresa mixta para la producción conjunta y exportación de arroz.

   Asimismo se busca la constitución de una empresa de acero inoxidable y otro para ferroniquel.

   Se incluye también un estudio de factibilidad para una planta eléctrica en Cuba y convenios con la empresa Cuba Petróleo (CUPET) para
investigaciones conjuntas en la zona económica exclusiva del Golfo de México y otras áreas de la isla.

   CUPET también colaborará con Petróleos de Venezuela (PDVSA) en la cuantificación y certificación de los yacimientos de la Faja Petrolífera del Orinoco, en el país sudamericano.

   Igualmente CVG Telecom de Venezuela y la Empresa de Transportación de Señales cubana acordaron establecer un sistema internacional de
telecomunicaciones el cual incluye la instalación de un cable submarino de fibra óptica.

   En opinión de Chávez, para quien se trata de 21 empresas mixtas de importancia estratégica, se debe apartar la idea de buscar beneficios para
cualquiera de las dos comunidades. Son las bases de una misma patria, opinó.

   Según su criterio es de importancia estratégica para la independencia, soberanía y desarrollo, el convenio firmado para construir un cable
submarino entre Venezuela y Cuba, con ramificaciones hacia otros países del Caribe, Centro y Sudamérica.

   Habrá que ver -agregó-  la importancia de una empresa mixta para explotar en Cuba las grandes reservas de ferroníquel y combinarlas con el hierro y acero venezolanos para producir acero inoxidable para los dos mercados y ayudar a otros pueblos.

   Igualmente resaltó, entre otras, las perspectivas de las empresas de arroz,  inicio para incluir otros rubros y asegurar la soberanía
alimentaria, la complementación de los potenciales turísticos y los convenios petroleros.

   En fin, expresó el presidente venezolano, son proyectos estructurantes, de un ALBA estructural: ya no solo es el intercambio comercial, es un ALBA que se profundiza.

Fuente: Prensa Latina

Socialismo a la venezolana, adiós a la tercera vía

Socialismo a la venezolana, adiós a la tercera vía

Miguel Lozano

 

Caracas.- El llamado del presidente Hugo Chávez a construir un modelo socialista para Venezuela desata hoy en este país sudamericano una efervescencia teórica que contrasta con la censura aplicada durante años a las ideas de izquierda.

La propuesta de Chávez es construir un socialismo sustentado en los clásicos, los aciertos y errores del pasado, el ideario del Libertador Simón Bolívar, los conceptos colectivistas de los indígenas y los principios de justicia social del cristianismo originario.

Según la propuesta con la que ganó un nuevo mandato el pasado diciembre con casi 63 por ciento de los votos, se trata de una nueva etapa de profundización de la política aplicada en los últimos ocho años sustentada en la mejor distribución de la renta petrolera nacional.

Sin embargo, el Jefe de Estado considera que se necesita una reforma estructural para erradicar problemas heredados como desempleo y pobreza, a partir del criterio de que la solución no está en los mecanismos del capitalismo y el neoliberalismo.

Sorpresivamente para algunos y pese a los muchos años de propaganda anticomunista, la propuesta tiene una aceptación creciente en la población que, según las encuestas, apoya en casi el 50 por ciento la transformación de Venezuela en una República Socialista.

El proceso más ilustrativo de estos cambios es el del propio Chávez, quien confesó que para 1994 y 1995, cuando acababa de salir del presidio, no tenía todavía una claridad ideológica sobre el futuro que quería para su país.

"Yo no era socialista en verdad (...) inclusive llegué a mencionar como referencia la llamada Tercera Vía" una de la tesis de Tony Blair, entre otros", ha expresado el mandatario venezolano.

"Llegaba a pensar en esos tiempos en un capitalismo con rostro humano, o el capitalismo social, una tercera vía entre socialismo y capitalismo. El paso de los años me convenció que eso era imposible: un capitalismo humano es una contradicción en sí mismo", subrayó.

La primera alusión a construir lo que define como socialismo del siglo XXI, fue lanzada dos años atrás luego de una marcha realizada en Caracas con motivo de una reunión del Foro Social.

La propuesta, como era previsible, provocó un ataque inmediato de los medios de difusión privados y un espacio permanente de intercambio de ideas en el resto de los medios estatales, alternativos y (37) comunitarios.

Pero quizás el rasgo más distintivo es que no se limita a medios de difusión e intelectuales.

En una de las tantas polémicas, una de las participantes escribió en la publicación electrónica Aporrea que sólo en ese sitio se pueden consultar 200 artículos sobre el debate, incluyendo la proyección del Partido Socialista Unido de Venezuela, también expuesta por Chávez.

Según el estimado de Rosalía del Prado, cerca del 20 por ciento de los artículos proviene de colectivos como Brigada Vallesana Simón Bolívar, Asamblea de Socialistas, Organizaciones Populares, PNA/Mov. 13 de Abril, Red Bolivariana y personas de esos y otros movimientos.

El debate incluye intercambios como el primer Foro educativo con participación del ex ministro de Educación Aristóbulo Istúriz, durante el cual se abordaron los cambios curriculares de la educación sobre la base del llamado Socialismo del siglo XXI.

En opinión de Istúriz, se debe formar a los docentes para educar a hombres y mujeres del futuro, colocar como centro el ser y dejar a un lado los principios de consumismo y dependencia del sistema capitalista.

En la trinchera opuesta, la propuesta socialista recrudeció los ataques de la oposición, junto a la cual se alistó parte de la jerarquía de la iglesia Católica, con acciones que incluyen viejos esquemas de propaganda como amenazas de la pérdida de la patria potestad.

Los obstáculos, sin embargo, no merman la decisión de Chávez, quien en la toma de posesión de su nuevo mandato 2007-2013 juró "Patria, Socialismo o Muerte" como vía para lograr el bienestar de esta nación sudamericana.

El proceso, sin dudas, no será fácil porque implica el establecimiento de una serie de lineamientos teóricos y paralelamente ir avanzando en transformaciones estructurales, para lo cual Chávez solicitó a la Asamblea Nacional una Ley Habilitante.

El Jefe de Estado considera importante esta legislación, que permite al Poder Ejecutivo dictar leyes sin llevarlas al parlamento, para dar un impulso decisivo al proceso de cambios, incluyendo el rescate de los sectores estratégicos de la economía privatizados al empuje neoliberal.

Las modificaciones apuntan a cambios sustantivos para dar mayor participación a la población en la administración pública, lo cual incluye el análisis de cambios en la división político-administrativa del país y el análisis de la figura de los municipios.

Esta proyección denominada Poder Popular se imbrica en el concepto socialista propuesto que alcanza también una reforma constitucional, para completar un año de gran actividad en Venezuela, que el Jefe de Estado vislumbra punto de partida de una nueva era.

Fuente: Prensa Latina/Aporrea

Venezuela y Bolivia buscan seguridad energética y unidad regional

Venezuela y Bolivia buscan seguridad energética y unidad regional

Entrevista/Jorge Alvarado/Encargado de Negocios de Bolivia

Miguel Lozano

Caracas.- Con 26 acuerdos bilaterales firmados, Venezuela y Bolivia inician una etapa sin precedentes en sus relaciones, que para fuentes diplomáticas van más allá de los lazos usuales de comercio y apuntan a una alianza estratégica.

Jorge Alvarado, Encargado de Negocios de la Embajada de Bolivia en Caracas y ex presidente de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), considera que se trata de un nuevo modelo, alejado de los conceptos tradicionales.

"Sabemos muy bien que el neoliberalismo ha hecho mucho daño a nuestros países. Estamos por el camino de cambios para que este modelo desaparezca", expresó Alvarado a Prensa Latina poco después de instalarse en Caracas en función de Encargado de Negocios.

- ¿En términos estratégicos, cómo ve los vínculos bilaterales?

- Se trata de relaciones entre países hermanos dentro de la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), iniciado por Venezuela, Cuba y Bolivia, al que se suma Nicaragua y con perspectivas de integración de Ecuador.
Es un tratado que favorece igualmente a todos los países miembros e impulsa la ayuda mutua, a diferencia de los de libre comercio dirigidos a abrir mercados a Estados Unidos para que traiga sus productos subvencionados.

- ¿Cómo se desarrolla la cooperación bilateral en hidrocarburos?

- Los hidrocarburos bolivianos estaban en manos de empresas transnacionales mediante contratos mal ganados. Se les había entregado la propiedad de yacimientos ya descubiertos.
Ahora se firmaron contratos con reglas del juego puestas por los bolivianos y estamos camino a la industrialización del gas para sentar las bases económicas del futuro.
En esa industrialización recibimos apoyo importante de Venezuela. Se puso la piedra fundamental para la recuperación de los líquidos de gas, 10 por ciento del volumen en el caso boliviano.
Esta área ha de ser muy importante para el desarrollo y vamos a instalar con ayuda de Venezuela dos plantas procesadoras, una en el sur y otra en la región centro oriental.

- ¿Y en cuanto a la prospección y explotación?

- Venezuela ha de participar con inversiones importantes para descubrir nuevas reservas donde las transnacionales no quisieron entrar. Una vez descubiertas, podrá participar en la producción.
Podemos como primer productor de gas de América Latina y Venezuela, uno de los primeros productores de petróleo, jugar un rol preponderante en la seguridad energética y unidad regional.

- ¿Y en el resto de las áreas?

- En el terreno comercial ya exportamos a Venezuela soya, caraota negra y pensamos expandir las ventas a carne de pollo y res.
En Educación nos han ofrecido cinco mil becas y ya se utilizan de 250 a 300, para formación de Profesionales y especialización, fundamentalmente en el área de hidrocarburos y en Salud Venezuela apoya con equipamiento de hospitales.
Además, con el apoyo venezolano y de Cuba en unos tres años erradicaremos el analfabetismo que alcanza 10 a 15 por ciento, algo prometido e incumplido por los gobiernos anteriores.

- Últimamente se ha hablado mucho de la esfera militar.

- Lastimosamente las fronteras de Bolivia han sido muy abandonadas y Venezuela nos ayuda en la construcción de algunos sitios militares en las fronteras para la defensa, creemos que este convenio es de mucha importancia.
Esto no quiere decir que Venezuela envía militares al estilo de Estados Unidos, sino va a ayudar a garantizar la presencia de los militares en las fronteras.

- También existen acuerdos relacionados con la infraestructura y la agricultura. ¿Cuáles son sus características?

- Recibimos una donación muy significativa de dos millones de dólares en asfalto que permite atender zonas donde era imposible caminar en tiempos de lluvia.
Se está abriendo un banco venezolano para dar 100 millones de dólares en créditos, con intereses bajos y hasta sin intereses, a pequeñas y medianas industrias, que en la práctica son las fuentes principales de trabajo en Bolivia.
También recibimos donaciones de tractores para mecanizar la agricultura, lo cual permitirá producir con menor costo que con las condiciones arcaicas actuales.

- En este amplio panorama de cooperación: ¿cuáles serán sus prioridades como diplomático en Venezuela?

- Como prioridades inmediatas nos hemos trazado hacer efectivos a la brevedad posible todos los convenios firmados, para lo cual iniciaré visitas a las instituciones involucradas con el propósito de garantizar la rápida ejecución de los acuerdos.
Ese es mi objetivo primario, pero también buscar mercados para nuestros productos y ver que artículos venezolanos podríamos llevar a Bolivia, Queremos un balance comercial. Este es el objetivo.

Fuente: Prensa Latina

Hugo Chávez: mandato al socialismo

Hugo Chávez: mandato al socialismo

Miguel Lozano

Caracas.- Hugo Chávez asumió el 10 de enero como presidente de Venezuela para el período 2007-2013 con el mandato de csai el 63 por ciento de la población de avanzar por los senderos del socialismo y la integración regional.

Chávez, político de personalidad carismática, parte de una obra de ocho años cuya esencia es la distribución más equitativa de la riqueza petrolera, así como propuestas integracionistas del ideario del Libertador Simón Bolívar.

Líder indiscutible del proceso de cambios, fue elegido por primera vez jefe de Estado en 1998 con 56,24 por ciento de los votos, que significó la derrota de Acción Democrática y COPEI, partidos gobernantes durante casi medio siglo.

El 30 de julio de 2000, luego de una Asamblea Constituyente promovida para iniciar las transformaciones, Chávez fue re-legitimado con 59,5 por ciento de los votos.

Nacido en la población de Sabaneta, estado de Barinas, el 28 de julio de 1954, muchos atribuyen a su origen "llanero" la perseverancia mostrada en su carrera política.

Licenciado en Ciencias y Artes Militares, egresó con el grado de subteniente en 1975 de la Academia Militar de Venezuela, e inició una carrera que le llevó a teniente coronel en 1990.

Además de su pasión por esta profesión estuvo marcado por inquietudes políticas, que le llevaron a realizar un Post-Grado de Ciencias Políticas en la Universidad Simón Bolívar.

La conjunción de la carrera militar e inquietudes políticas propiciaron la formación de su propia evaluación del país, reforzado por el conocimiento de su realidad en regiones indígenas y marginadas recorridas en su carrera de oficial.

Como norma utiliza un lenguaje coloquial en sus largos discursos, en los cuales también entona canciones populares, recita poemas, lee autores como Noam Chomsky y Víctor Hugo, y "echa cuentos" de su activa vida personal.

Chávez, padre de cuatro hijos (Rosa Virginia, María Gabriela, Hugo Rafael y Rosinés) se caracteriza asimismo por un enfoque humano de los problemas que le lleva a menudo a atender personalmente reclamaciones de personas necesitadas.

Sus sueños, reveló, incluyeron ser lanzador de béisbol, artista plástico o poeta, pero todo quedó relegado al emprender la carrera militar, combinada con sus posiciones políticas.

Esa postura lo llevó a encabezar el 4 de febrero de 1992 un movimiento de jóvenes oficiales de las Fuerzas Armadas contra un orden político corrupto, responsable de la paradoja de una nación de enormes riquezas con millones de pobres.

Tras el fracaso del movimiento "por ahora" -como vaticinó entonces- fue condenado a prisión hasta 1994.

Chávez fundó entonces el Movimiento V República, que estableció alianzas con partidos como Patria Para Todos, Comunista, y Movimiento Electoral del Pueblo, entre otros.

Respaldado también por organizaciones sociales ganó las elecciones de 1998 e inició un proceso de cambios de corte nacionalista e integracionista en el plano regional que le ganó la hostilidad abierta de Estados Unidos.

Con el marcado respaldo mayoritario de la población y las fuerzas armadas, se impuso a obstáculos como un golpe de Estado (abril 2002), un paro empresarial (2002-20003) y un referendo revocatorio (agosto 2004).

La visión de un nuevo país se ha ido concretando con planes sociales financiados por los ingresos petroleros (denominados "misiones") que facilitan ya la atención médica gratuita de 17 millones de los 26 millones de venezolanos.

Esta misma proyección permitió enseñar a leer y escribir en dos años a 1,5 millones de adultos, apoyar estudios primarios, secundarios y universitarios de cientos de miles de personas de bajos ingresos e iniciar la erradicación de la miseria.

Unos 15 millones de venezolanos se benefician hoy de la Misión MERCAL de alimentos a precios subvencionados, entre otras muchas iniciativas dirigidas a la redistribución de la renta petrolera.

En el plano internacional Chávez impulsa el proceso de integración de Latinoamérica y el Caribe, que vislumbra similar al de la Unión Europea, pero con un contenido social superior.

Para el período 2007-2013 propuso iniciar el camino al socialismo, para lo cual propuso una reforma constitucional y la conformación de un partido unido de izquierda, como garantía de la continuidad del proceso de cambios.

Fuente: Prensa Latina

Política en dos planos

Política en dos planos

Miguel Lozano

Caracas.- Con los cambios de su gabinete a principios de año, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, abrió la puerta a una nueva etapa cuyo objetivo estratégico es iniciar el camino del desarrollo socialista.

Chávez anunció el comienzo de la reestructuración de su gobierno con la designación de Jorge Rodríguez vicepresidente de la República, en sustitución de José Vicente Rangel, y de Pedro Carreño como ministro de Interior y Justicia por Jesse Chacón.

Aunque la información la dio de manera sorpresiva al llamar cerca de media noche a un programa de Venezolana de Televisión, la necesidad de reestructurar su gabinete había sido expresada por el jefe de Estado, luego de su triunfo electoral el pasado diciembre.

La decisión se incluye en la necesidad de moverse paralelamente en dos planos en su próximo mandato 2007-2013: el de las tareas inmediatas de gobierno y el estratégico, volcado a garantizar la permanencia de los cambios.

En lo inmediato Chávez aseguró que intensificará la lucha contra la corrupción y el burocratismo, además de fortalecer los proyectos de desarrollo económico del país y garantizar una mayor participación de la población en la gestión administrativa.

En lo estratégico, la orientación incluye la creación de un partido único de las fuerzas de izquierda, hasta ahora agrupadas en el Bloque del Cambio, al cual pertenecen más de 20 partidos y organizaciones.

La idea expuesta por el gobernante es crear el Partido Socialista Unido de Venezuela y darle mayor organicidad a las transformaciones estructurales previstas con el propósito de iniciar el camino del desarrollo socialista.

Chávez, quien denomina su propuesta Socialismo del Siglo XXI, concibe la idea como una conjunción de la experiencia de los clásicos y las características históricas venezolanas, incluyendo logros y errores de su aplicación en el pasado.

Para lograrlo, es evidente el peso de la conformación del nuevo partido y la actuación de la Asamblea Nacional, abocada a una reforma constitucional este mismo año.

De tal forma, el mandatario venezolano se ve obligado a una reestructuración de cuadros para avanzar al unísono en el plano de las tareas actuales y aquellas que deben garantizar la permanencia de su Revolución Bolivariana.

Al respecto ha expresado que tanto la conformación del partido único como la construcción del socialismo serán parte esencial de los primeros lineamientos del nuevo periodo presidencial.

A interrogantes sobre definiciones de lo que será la nueva organización política y el Socialismo del Siglo XXI, Chávez ha confesado que el estudio y análisis de diversos aspectos referidos a esos temas son parte de su agenda en los últimos días.

En su opinión, la conformación de un partido aglutinador de todas las fuerzas revolucionarias no es una propuesta nueva, pero ha sido postergada con el argumento que no era el momento, a partir de coyunturas electorales.

Frente a lo que ha denominado decisiones de cogollos, al estilo de los viejos partidos de la derecha venezolana, el jefe de Estado aspira a un cambio de concepción, con mayor participación de las bases.

Al respecto adelantó que la dirección del nuevo partido será definida por sus miembros y no resultado de una distribución de cuotas entre los líderes de los actuales partidos.

Los partidos políticos, expresó, deben fungir como vehículos para la construcción del socialismo, y no obstaculizar el camino.

Para ello se propone iniciar la formación de la agrupación a partir de su comando de campaña electoral integrado por las fuerzas que le apoyan y organizado en batallones, pelotones y escuadras en todas las regiones del país sudamericano.

Con esa orientación, el presidente Chàvez incluyó la una reestructuración de su gobierno como punta de lanza de una serie de cambios enmarcados en el comienzo de una nueva fase de su gobierno. donde la acción deberá combinarse en dos planos de importancia relevante: el inmediato y el estratégico.

(Publicado por Prensa Latina)

 

Entrevista/Armando Hart

Entrevista/Armando Hart

América necesita un nuevo "Qué hacer"

Miguel Lozano

Caracas.- El gran error y debilidad de los políticos en América Latina es no saber que el imperialismo es vulnerable, en opinión del intelectual cubano Armando Hart, para quien pese a las difíciles condiciones actuales es posible modificar la situación.

"Si los revolucionarios y las masas nos reunimos alrededor de lo que significan Venezuela y Cuba podemos hacer grandes cosas"" expresó en entrevista con Prensa Latina..

Para Hart, la ebullición actual en la región demuestra, dijo, que ha llegado la hora de que América, aunque no se olvide de Europa y la tenga en cuenta, sepa que debe hallar su propio esquema de hacer política.

Según su criterio es necesaria la elaboración de un nuevo pensamiento para el siglo XXI, a partir del estudio de las corrientes del siglo XIX y XX, incluyendo sus deformaciones.

¿Qué Hacer?

El intelectual cubano indicó que Lenin habló sobre ¿Qué Hacer? a principios del XX y ahora hay que buscar una respuesta a la misma pregunta para este siglo.

En su opinión el camino está en buscar fórmulas políticas e institucionales para unir los movimientos sociales alternativos y al respecto recordó que en un encuentro de intelectuales en Caracas se acordó crear aquí una oficina coordinadora de los esfuerzos de integración.

ya ellos no pueden hacer lo que hacían tan fácilmente...

Estamos en un momento de ascenso, lento si se quiere y de crisis del imperio con las oligarquías en un proceso de decadencia, no para un día o dos, pero ya ellos no pueden hacer lo que hacían tan fácilmente, advirtió Hart, director de la Oficina del Programa Martiano de Cuba.



La prueba de esto, puntualizó, es que estamos en Venezuela y allí está Cuba, aunque admitió que "ellos tienen armas muy poderosas y el temor es que estos imperios en decadencia cometen locuras".

Precisó que, como ha dicho el presidente cubano, Fidel Castro, si no cambia el curso de los acontecimientos nuestra especie no podrá sobrevivir.

De lo que se trata es de estimular la inteligencia creadora y para ello hay que seguir un pensamiento de José Martí: enlazar la bondad, la inteligencia y la felicidad humana, agregó.

Interrogado sobre la perspectiva de establecimiento de un pensamiento único en el planeta, como promueve Estados Unidos, Hart cuestionó esa posibilidad.

A veces -dijo- me da la impresión de que se trata de la falta de pensamiento, aunque tienen uno reaccionario y fascista. Hitler era reaccionario y escribió un libro reaccionario, pero George W Bush ni siquiera es capaz de eso, agregó.

Al respecto se preguntó como puede no estar en decadencia un sistema que elige a una persona como Bush acusado de bandido y mentiroso y probado.

Al mismo tiempo Hart atribuyó una alta valoración de los pensamientos expuestos por el presidente venezolano, Hugo Chávez, que, expresó, deben pasar a la memoria histórica del siglo XXI.

Indicó que Chávez hace un análisis muy profundo de los problemas de la civilización occidental, como enfrentarlos y como abordarlos.

Chávez habla de Cristo, de Nietzsche, Marx y otros grandes personajes y sugirió que sólo se podrá encontrar un nuevo pensamiento si se hace una investigación histórica de las ideas de las grandes corrientes a lo largo de dos mil años.

En ese contexto, Hart consideró imprescindible ir encontrando las formas institucionales, políticas, inteligentes de llegar a lo nuevo: hay que estudiar un nuevo "Qué hacer", puntualizó.

Fuente: Prensa Latina

2007: El año de la izquierda

2007: El año de la izquierda

Miguel Lozano

Caracas. - El nuevo mandato del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, de 2007 a 2013, se inicia marcado con un auge de la izquierda en el país sudamericano que tuvo su colofón con el triunfo electoral el 3 de diciembre pasado con casi el 63 por ciento de los votos.

La votación tuvo un mayor significado que el del arraigo de un político carismático, porque se incluyó en una campaña electoral en la cual la punta de lanza fue la propuesta de iniciar el camino a la opción socialista de desarrollo.

El hecho de que quienes votaron por Chávez lo hicieron por implantar el socialismo para Venezuela marcó, en lo fundamental, un proceso de consolidación de las fuerzas de izquierda registrado en los últimos ocho años, luego de decenios de propaganda (y represión) anticomunista.

La amplia votación también sirvió de barómetro para ratificar el reconocimiento a los programas de inclusión de Chávez y el cambio radical dado al panorama político nacional con una proyección que cada vez más se aleja de la derecha.

La propuesta socialista presentada por el Jefe de Estado a los electores obtuvo un respaldo abrumador en comicios caracterizados por una amplia participación que sirvió para reducir los niveles abstencionistas.

Con una participación superior al 75 por ciento de un padrón electoral de 16 millones de personas, Chávez se impuso inobjetablemente en un proceso reconocido por la oposición y los observadores internacionales.

El año 2006 sirvió para ratificar la derrota de grupos radicales que promovían la desobediencia y acciones inconstitucionales y abrió las puertas a una nueva oposición, un sector de la cual intenta desvincularse de los errores de los gobiernos de derecha dominantes hasta 1998.

Un elemento significativo del año fue la constatación de la pérdida de base de Acción Democrática y COPEI, los partidos que mandaron en la política venezolana durante casi medio siglo.

COPEI, con algo más de 200 mil votos, se ubicó séptimo en la lista de partidos, reveladoramente detrás del Partido Comunista, una de las organizaciones integrantes del Bloque del Cambio aglutinado alrededor de Chávez.

Acción Democrática sufrió una desastrosa derrota, luego que su cúpula optó por no presentarse a los comicios, lo cual provocó la reacción y desconocimiento de esa decisión por una gran parte de sus bases.

La votación confirmó una tendencia previsible en la reconformación de la política venezolana: la desaparición de AD y COPEI y su sustitución por una nueva derecha aparentemente ajena a los gobiernos del pasado.

Esta corriente, autocalificada de "centro" o "democracia social", pasó a ser encabezada por Un Nuevo Tiempo, el partido regional del gobernador de Zulia y aspirante presidencial, Manuel Rosales, y Primero Justicia, agrupación de la clase alta venezolana.

Con poco éxito hasta el momento, estas fuerzas buscan una coordinación encaminada -luego de la derrota electoral- a enfrentar la propuesta de Chávez de avanzar en el enfoque socialista, para lo cual propone la creación de un partido unido revolucionario.

Esa nueva organización debe aglutinar al Movimiento V República de Chávez (primer partido venezolano en la actualidad con más de cuatro millones de votos) y sus aliados Podemos, Patria para Todos y Partido Comunista, entre otros.

La idea recibió el beneplácito de los líderes de las agrupaciones, aunque con algunas reservas indicadoras que no se tratará de un proceso fácil ni una simple sumatoria.

Los reacomodos de fuerzas indican que para 2007 debe constatarse una mayor complejidad de la política venezolana, marcada desde 1998 por el declive de la derecha y el ascenso de la izquierda.

El propio Jefe de Estado ha resaltado que su propuesta de socialismo recibió el respaldo de más de 7,3 millones de votantes, pese a una larga historia de propaganda y represión anticomunista.

Esta tendencia se enmarca en un avance de las fuerzas de izquierda en la región, "una nueva era de integración latinoamericana", según la definición de Chávez.

Los últimos acontecimientos indican, sin lugar a dudas, que en Venezuela la política cambió y la población abandonó en gran parte prejuicios inculcados durante años para dar lugar a una nueva correlación de fuerzas.

Ml

Entrevista: David Velázquez

Entrevista: David Velázquez

Partido Socialista: aceptaciones y recelos

Miguel Lozano

Caracas.- Con diversos niveles de aceptación, partidos de izquierda se preparan hoy para definir su futuro como organizaciones independientes o sumándose al Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) promovido por el presidente Hugo Chávez.

    En entrevista con Prensa Latina, el diputado y secretario organizador del Partido Comunista de Venezuela (PCV), David Velázquez, consideró que el proceso fue recibido por las organizaciones políticas con posiciones que van desde la aceptación total hasta el recelo.

    Vemos -dijo- que se ha recibido de diversas maneras. En el documento del Comité Central del PCV saludamos la decisión de organizaciones políticas y sociales que decidieron desparecer para darle vida al PSUV, algunos con condiciones, otros sin condiciones.

    Algunos no han tomado decisión y otros tienen recelo ante la propuesta, apuntó el diputado comunista venezolano.

    Según su criterio, la decisión de Chávez llevará a un debate interno entre las fuerzas políticas y sociales, incluyendo al PCV que está convocando a "un encuentro de revolucionarios, mas allá de la militancia del partido" , para llevar a cabo la discusión.

    Velázquez precisó que la ampliación de la convocatoria a otros grupos con que el partido mantiene cooperación se debe al criterio de que quienes están comprometidos con el proceso revolucionario deben participar en cualquier paso en función de la unidad.

    Saludamos ese proceso porque allana el camino a la construcción de una nueva fuerza unitaria, precisó el dirigente político, para quien el PCV históricamente ha sido impulsor y defensor de la unidad orgánica de la izquierda en el país, el continente y el mundo.

    Por eso, agregó, es que para nosotros no es complicado abrir un debate interno, como establecen los estatutos y preparar el XIII Congreso, de carácter extraordinario, para discutir sobre la propuesta del presidente Chávez.

    Velázquez precisó que el análisis debe realizarse no solo en torno al partido único de los revolucionarios venezolanos sino también sobre el el socialismo.

    Al respecto consideró fundamental "definir los elementos y lograr mayor claridad con respecto a que socialismo pretendemos construir en Venezuela y que propuesta de carácter internacionalista de solidaridad y de cooperación pretendemos impulsar".

    Sin abandonar en ningún momento esa conciencia de avanzar en la unidad orgánica creemos pertinente e importante hacer la discusión desde las células del partido y su organización juvenil hasta el congreso los días 3 y 4 de marzo.

    "En función del desarrollo que se de en el país en estos meses, el congreso definirá cual es la mejor vía para garantizar que un partido como el nuestro, de clase, marxista leninista, siga trabajando en función de la unidad y la revolución adelantada por el presidente Chávez", puntualizó.

    Según su criterio, lo que se discute en el fondo es cuales son los elementos de la política de estado y gobierno a realizarse en función del socialismo.

    En Venezuela -dijo- se dan ensayos del punto de vista de erradicar la exclusión social mediante las misiones (programas sociales) e intentos económicos de crear relaciones de producción y distribución de riquezas con las cooperativas y empresas de producción social.

    Al mismo tiempo recordó que Chávez ratificó una máxima de los comunistas: sin transformación de los modos de producción difícilmente se pueda avanzar en la construcción del socialismo.

    "No debe ser un debate teórico sino de cuales son los cambios en la sociedad para transformarla", expresó Velázquez.

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Del PCUS al PSUV, un guiño de la Historia

Del PCUS al PSUV, un guiño de la Historia

Miguel Lozano/Foto: Alberto Corona

Caracas.- "Cuando se despertó, todavía el socialismo estaba allí", podría escribir hoy Augusto Monterroso en lo que sería el cuento político más breve, para ilustrar un período de la Historia contemporánea.

Lapso breve, brevísimo, para dar por terminada una etapa eterna que decretó apresuradamente el inglés Francis Fukuyama (The End of History and the Last Man) en 1992, apenas un año después de la ilegalización del Partido Comunista de la Unión Soviética (PCUS).

Un elemento que ratifica el error de Fukuyama, para quien había terminado la lucha de clases y una "democracia liberal" sustituiría la sociedad sin clases prevista por Carlos Marx y otros teóricos, es el auge hoy de la izquierda en América Latina.

Un eslabón importante en este proceso es la creación, presumiblemente en 2007, 16 años después de la desaparición del PCUS, de un Partido Socialista Unificado de Venezuela (PSUV), expresión del avance socialista en el país sudamericano.

Con un respaldo electoral superior a 7,3 millones de votos, de un total de algo más de 11 millones de votantes, el PSUV se convierte en una pieza orgánica del Socialismo del Siglo XXI, como es promovido por el presidente venezolano, Hugo Chávez.

A la nueva organización, desde su inicio convertida en partido gobernante, le corresponderá definir y dirigir un proceso que se propone nutrirse de los clásicos, pero también de lo autóctono e innovar teniendo en cuenta errores pasados y experiencias positivas.

En esa dirección Chávez ha adelantado que se trata de un socialismo del cual no estarán ajenos los principios del cristianismo original de justicia social, la experiencia de los aborígenes y el ideario de próceres americanos como Simón Bolívar.

Sus previsiones indican asimismo que habrá de evitarse la repetición de errores cometidos por el PCUS y otros partidos europeos, a cuya dirección se atribuye una considerable responsabilidad en el fracaso de aquel llamado "socialismo real".

Sin copiar, es indudable que este Socialismo del Siglo XXI tendrá también su inspiración en Cuba, que contra viento, marea y pronósticos pesimistas se mantuvo "como una estrella roja en el firmamento", ha dicho Chávez.

Por esas vueltas de la vida y del periodismo, me tocó presenciar la ilegalización del PCUS, por la pluma de Boris Yeltsin, en medio de la indiferencia o cuando menos desconcierto de sus 20 millones de militantes.

Poco después apenas cientos de militantes comunistas -ya ilegalizado su partido- salieron a festejar el aniversario de la Revolución de Octubre en una manifestación que enfrentó la resistencia de la policía moscovita, todavía "soviética".

Un elemento curioso de ese hecho fue la ausencia de los hasta poco antes poderosos miembros del "politburó" en la demostración que tuvo sus principales dirigentes en miembros de base de la recién ilegalizada organización.

Megáfono en mano Víctor Ampilov, un militante sin cargos de "nomenklatura", se enfrentó a las barreras policíacas que intentaban cerrar el paso a la Plaza Roja a la multitud.

Sólo con habilidad, y el probable auxilio de algunos policías, logró llegar la demostración por un intrincado laberinto de callejuelas hasta su objetivo, al cual se le permitió entrar por detrás de la plaza, en sentido contrario al utilizado tradicionalmente en los desfiles.

El episodio ilustró una de las causas del fracaso: un partido cuya dirigencia se había alejado de las bases, incapaz de recomponerse y renovarse por la excesiva centralización, la falta de crítica y autocrítica y el oportunismo.

A ello se sumó el olvido de necesidades materiales del hombre, o cuando menos supeditadas a otros objetivos como la carrera por el cosmos, en un contexto económico en que la productividad no pudo superar la de las potencias capitalistas.

Cambio de rumbo

Ahora, casi 16 años después, en Caracas de nuevo presenciamos un hecho trascendental en el contexto político e ideológico, pero de signo contrario a aquél, tal vez como evidencia del cambio de rumbo universal.

Como preámbulo, Chávez alerta, aún antes de la creación del PSUV, que la dirección del nuevo partido no puede estar basada en "cuotas de poder" de los partidos que se disolverán para formar la nueva agrupación, y corresponde a las bases elegir su propia dirección.

Un buen comienzo, pudiera pensarse, a partir de la experiencia del PCUS, para una iniciativa que puso a políticos de la izquierda venezolana ante la oportunidad de incorporarse a su declarado objetivo: construir el socialismo.

Para ello, el PSUV no contará con manuales de construcción, pero sí con una suma de experiencias positivas y negativas para estructurar su propio método.

En opinión del comunista cubano Carlos Rafael Rodríguez, el fracaso del socialismo europeo se debió en lo fundamental a que estaba "mal concebido y mal realizado" (Luis Sexto: Socialismo del siglo XXI: ¿entelequia o necesidad?).

Los socialistas venezolanos tienen ante sí ahora la posibilidad histórica de aprovechar las malas experiencias de aquel socialismo y también los logros para concebir su propio esquema y realizarlo en las nuevas condiciones del mundo actual.

Como indican los primeros episodios, se trata de un proceso difícil e incluso traumático para algunos políticos que en agrupaciones como el Partido Comunista de Venezuela soportaron años de presiones, persecuciones, cárcel y muertes.

Más allá de este proceso complejo, que debe marcar gran parte de la política venezolana en 2007, la creación del PSUV ratifica que para los latinoamericanos el socialismo sigue siendo una opción válida de desarrollo, adaptándolo a sus propias condiciones.

Pese a los augurios de Fukuyama, el llamado fin de la Historia demostró apenas ser un guiño del devenir histórico, un retroceso momentáneo del cual el socialismo puede salir fortalecido a partir del aprendizaje de los fracasos y también de los triunfos.

*Ex corresponsal de Prensa Latina en Moscú de 1988 a 1991. Corresponsal Jefe en Venezuela desde 2005.

Washington contra Venezuela

Washington contra Venezuela

Miguel Lozano

Caracas.- Un tenue acercamiento esbozado por funcionarios estadounidenses hacia Venezuela parece a punto de morir antes de nacer con acusaciones del embajador William Brownfield que ratificaron la tradicional línea dura.

En declaraciones a medios de difusión locales, Brownfield dijo que en los últimos cinco años aumentó 10 veces la cantidad de cocaína trasladada por territorio venezolano, para llegar a cifras de 200 a 300 toneladas anuales.

 

Según el diplomático, ello es resultado de la ruptura de un acuerdo con la Dirección Antinarcóticos de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés), una decisión argumentada por Venezuela por su carácter inconstitucional y violatorio de la soberanía.

 

Contradictoriamente, las autoridades venezolanos han informado de un incremento de los decomisos de drogas que llegan de Colombia con destino al mercado de Estados Unidos y Europa, pues Venezuela no produce narcóticos ni es alto consumidor.

 

Más allá del debate sobre el tema de la lucha antidrogas, las declaraciones de Brownfield parecen justificar la cautela conque fueron recibidas por las autoridades venezolanas declaraciones de un aparente acercamiento por funcionarios de Estados Unidos.

 

Un vestigio de mejoramiento de las tensas relaciones bilaterales se registró luego del reconocimiento del triunfo electoral del presidente Hugo Chávez en los comicios del pasado 3 de diciembre, que le dieron la reelección con casi el 63 por ciento de los votos.

 

El canciller venezolano, Nicolás Maduro, se reunió con Brownfield en lo que la parte norteamericana consideró el inicio de conversaciones para concretar algunos logros, presuntamente la firma de un nuevo acuerdo de Venezuela con la DEA.

 

Desde el pasado junio, la Oficina Nacional Antidrogas de Venezuela anunció que ese documento estaba técnicamente listo, luego de corregir algunas violaciones del anterior.

 

En su momento las autoridades del país sudamericano denunciaron que los agentes antinarcóticos estadounidenses hacían labor de inteligencia y grababan ilegalmente conversaciones telefónicas desvinculadas de la lucha contra el flagelo.

 

Según los adelantos, el proyecto de nuevo acuerdo prohíbe a los agentes estadounidenses portar armas en el país, realizar detenciones y hacer entregas controladas de drogas, lo cual está prohibido por la Constitución venezolana.

 

Asimismo prohíbe los vuelos de aviones estadounidenses en el espacio aéreo venezolano o la incursión de naves en aguas territoriales en persecución de presuntos narcotraficantes.

 

La perspectiva de la firma fue bloqueada por la designación en Washington de un jefe de espionaje para Venezuela y Cuba, una acción considerada en Caracas ajena al espíritu de cooperación.

 

Estos antecedentes, así como la participación de Estados Unidos en el golpe de Estado de 2002 y el financiamiento de grupos opositores, llevaron a los venezolanos a considerar con cautela las declaraciones de buenas intenciones.

 

Tanto Chávez como el vicepresidente, José Vicente Rangel, demandaron acciones, más que palabras, entre ellas la devolución del terrorista de origen cubano Luis Posada Carriles, protegido en Estados Unidos pese a la demanda venezolana de extradición.

 

El canciller Maduro también alertó que su país tiene razones para "desconfiar de la palabra emitida por ese gobierno".

 

"Tenemos suficientes elementos para avanzar con pie de plomo y sobre la base de una relación de confianza, trabajar con las reservas del caso. Con buena voluntad, inteligencia, pero también claridad y verdad", dijo Maduro al término de su reunión con Brownfield.

 

El más reciente ataque del diplomático parece confirmar, asimismo, criterios de observadores locales, según los cuales la política exterior estadounidense se mueve, a partir de sus reiterados fracasos, en la búsqueda de un nuevo enfoque.

 

Según estas opiniones, la evaluación de los malos pasos dados por Washington avivó la tradicional lucha entre "halcones y palomas", algo que explicaría los vaivenes y contradicciones de su política.

Partido Socialista, reto de la izquierda

Partido Socialista, reto de la izquierda

Miguel Lozano

Caracas.- La formación del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) comenzó de hecho con el anuncio de varias organizaciones sobre su disolución para permitir a los miembros incorporarse a la nueva organización.

La creación del PSUV fue expuesta por el presidente Hugo Chávez con el propósito de darle mayor organicidad al proceso revolucionario y avanzar en la vía de desarrollo socialista en su nuevo mandato de febrero 2007 a febrero 2013.

 

Pero, junto a la declaración de su próxima disolución de agrupaciones como Movimiento Electoral del Pueblo o Unidad Popular de Venezuela, entre otras, expresiones de voceros de otras organizaciones confirman que no será un proceso exento de resistencia.

 

Pese a la complejidad, se concretó un importante paso de avance con el anuncio del Movimiento V República (MVR) de su disolución, si se tiene en cuenta que es la mayor organización política del país con más de 4,8 millones de votos en las pasadas elecciones presidenciales.

 

Los principales aliados del MVR, los partidos Podemos, Patria para Todos y Comunista dieron su aceptación a la propuesta, pero anunciaron diversos grados de consulta con sus bases antes de tomar la decisión de disolverse para dar paso al partido unido de la izquierda.

 

En sus primeras declaraciones luego del triunfo del pasado 3 de diciembre, Chávez dejó claro a sus seguidores, agrupados en 24 partidos y organizaciones, la necesidad de una mayor unidad política para poder enfrentar los retos de transformar el país.

 

Ante un incipiente debate sobre vías, objetivos, lapsos y estructura del nuevo partido que comenzó a tomar cuerpo, dejó claro su posición de que no se trata de una fusión o suma de organizaciones, sino de fundar una agrupación nueva.

 

Adicionalmente el presidente venezolano aseguró que el MVR, fundado por él, tampoco está en condiciones de dirigir un proceso de la magnitud y complejidad previstas, evaluación reconocida por su dirección que de inmediato anunció la disolución para enero próximo.

 

Sin dudas, la decisión de integrar las fuerzas revolucionarias es un paso necesario, para algunos ya demasiado demorado, pero complejo, pues se rata de la desaparición de organizaciones, algunas, como el Partido Comunista, con más de 75 años de fundado.

 

El camino escogido por Chávez se aparta de la sugerencia de algunos de comenzar un proceso dilatado, primero con un frente amplio. Al aludir a esa propuesta, el líder venezolano insistió: "Necesitamos un partido, no una sopa de letras".

 

Paralelamente, dejó en libertad a todos los partidos para decidir su destino, pero rechazó abrir un debate sobre el tema. "No voy a perder tiempo -dijo- y enfrascarme en un debate que sería insulso".

 

La proyección es aprovechar la estructura conjunta de la campaña electoral (integrada en batallones, pelotones y escuadras) como estructura básica nacional del Partido Socialista Unido de Venezuela.

 

Para ello solicitó a los 11 mil batallones, 32 mil 800 pelotones y tres millones 850 mil escuadras actualizar el registro de militantes y simpatizantes interesados en integrarse al nuevo partido.

 

Además de la definición socialista de la agrupación, Chávez advirtió que desde el principio debe tener un claro perfil moral y ético, sin espacio para ladrones.

 

Mientras esa convocatoria marca la actualidad de la izquierda, en la derecha unas 40 organizaciones políticas iniciaron con mal paso la puja por mantener el bloque electoral en la nueva coyuntura política.

 

La llamada nueva derecha, con el liderazgo de Un Nuevo Tiempo, del ex candidato presidencial y gobernador de Zulia, Manuel Rosales, parece dividida en corrientes, más allá de la confluencia ideológica.

 

Esta semana dos sectores de Primero Justicia se liaron a puñetazos en la sede de la organización, mientras los rezagos de la vieja derecha ven con animadversión a los partidos surgidos en un intento de desvincularse de los fracasos del pasado.

 

Acción Democrática perdió la inscripción oficial luego de que su dirigencia optó por el abstencionismo en un evidente suicidio político , mientras COPEI -la otra organización que gobernó junto a los "adecos" por casi medio siglo, alcanzó poco más de 200 mil votos.

 

Los recelos de COPEI llevaron a acusar a sus aliados de Primero Justicia de una campaña sucia para restarle votos en los comicios, con lo cual abrieron serias dudas sobre su participación en el pretendido bloque opositor.

 

El panorama, en definitivas, confirma la tendencia de los últimos ocho años: el ascenso de la izquierda y la caída de una derecha que ni aún disfrazada de centro o de "nueva democracia social" logra recuperar terreno, con pocas opciones de reagruparse, al menos en lo inmediato. ml